En 2036, el asteroide Apophis podría chocar con la Tierra. Según los últimos cálculos de los astrónomos, el riesgo es del orden de uno de cada 45.000. La amenaza es bastante importante para movilizar desde hace varios años la comunidad científica. Nueva iniciativa de envergadura: bajo la eguida de la Agencia espacial europea (ESA), la Academia internacional de Astronáutica (IAA) organiza su primera " conferencia de defensa planetaria " de lunes a jueves en Granada, España. Expertos del mundo entero se reunirán durante cuatro días para concretar los geocruceros, estos objetos celestes cuya trayectoria cruza la de la Tierra.
El programa de los estudios de trabajo: concretar la detección y el control de los asteroides potencialmente peligrosos y los cometas; mejor conocer sus propiedades físicas; proponer métodos de déflection que permiten modificar la trayectoria de estos objetos; estudiar las consecuencias de un impacto sobre la Tierra; abordar los aspectos políticos y legales de una estrategia de defensa frente a tal riesgo.
" El objetivo es obtener un consenso con el fin de definir una cadena de acciones que hay que colocar en caso de amenaza, le explica a LCI.fr Patrick Miguel, astrofísico CNRS al Observatorio de la Côte d'Azur (Oca), que participa en la conferencia. ¿ Si un asteroide corre peligro de chocar con la Tierra, qué se hace? ¿ A quién prevenimos? ¿ Quién toma la decisión de intervenir? ¿ Cómo evacuamos a la población? ¿ Y qué hacemos después de la colisión? "
Las respuestas existen pero todavía prestan a debates entre los especialistas. Una de las puestas de la conferencia de Granada, es para que la comunidad científica se ponga de acuerdo las misiones espaciales de déflection que "hay que someter a un test" antes de 2036. Si hay que desviar la trayectoria de Apophis, varias soluciones han sido estudiadas " sobre el papel ", como lanzar un proyectil sobre el asteroide para que el choque desvíe su curso - un desplazamiento de algunos centímetros puede hacer a plazo, desviar el objeto de una decena de millares de kilómetros.
La desviación es también posible utilizando un " tractor gravitacional ", es decir colocando un satélite al lado del asteroide para que la masa del primero atraiga al segundo y le haga derivar de su trayectoria. Otra posibilidad: instalar una vela solar sobre el asteroide con el fin de hacerlo cambiar de dirección. Problema: ninguno de estos métodos han sido empleados y los conocimientos sobre la estructura interna del géocroiseurs quedan parcelarios. Entonces una naranja no reaccionará como una bola de pétanque al mismo choque. De donde el interés en efectuar misiones pruebas, incluido sobre Apophis, que acercará la Tierra en 2013 luego 2029 antes de "rozar" con ella - o de chocarle - en 2036. ¿ En este período de crisis económica, las agencias espaciales están dispuestas a lanzar varias misiones espaciales sobre el mismo tema? " El presupuesto de tales misiones representa centenas de millones de euros, responde Patrick Miguel. Es un asunto de voluntad política y de motivaciones de los países contribuidores para darles a las agencias espaciales los presupuestos necesarios en este objetivo. Pero en práctica por el momento, no hay ninguna línea presupuestaria en las agencias espaciales concedida a este tipo de misión. "
" Estudiar los riesgos, para muchos científicos, esto no es hacer la ciencia ", lamenta por otro lado el astrofísico. " Posiblemente que el riesgo [de una colisión entre Apophis y la Tierra, NDLR] es despreciable pero puede que un día tengamos que hacer frente a esta situación ", persigue.
Otra dificultad, según Patrick Miguel: " ¿ cómo convencer a los políticos que funcionan sólo a corto plazo y sobre el 100 % de certeza? " Y de responder: " nosotros, científicos, podremos sólo decirles: ' no eliminamos el riesgo de colisión ' mientras que necesitan para que se les diga: ' habrá colisión ' ". Al final de la conferencia de Granada, un libro blanco que contendrá un cierto número de recomendaciones será redactado luego enviado a las agencias espaciales así como a los principales representantes y los organismos políticos. Habrá que entonces actuar si se quiere poder evitar lo peor.
sábado, 9 de mayo de 2009
viernes, 8 de mayo de 2009
Eco-consommation, gestos claves al diario
El 3r milenario se abre a desafíos ecológicos sin los precedentes: cambios climáticos causados por el efecto invernadero, el empobrecimiento de la biodiversidad, la desaparición de los bosques tropicales, la degradación de las reservas de agua dulce, agotamiento de los recursos naturales, las poluciones irreversibles el impacto del hombre sobre la naturaleza jamás fue tan problemático. Por nuestras elecciones de consumo, nosotros todos podemos actuar, sin revolver nuestro modo de vida y nuestra comodidad.
El modelo de vida que proponemos no es compatible con los recursos del planeta. Ponemos gravemente en peligro el bienestar de las generaciones futuras: estamos como un leñador que explotaría su bosque más allá de su capacidad de regeneración o una empresa que sacaría de su capital para hacer frente a sus gastos. Pues es más que nunca urgente volver a un modo de vida que esté en equilibrio con las riquezas que nos ofrece la naturaleza.
Todo esto es posible sólo si cada uno de nosotros se siente concernido y se inviste al diario: en nuestras compras, en nuestras casas, en nuestros jardines, en nuestros viajes, es posible actuar! " No dude para que un pequeño número de personas determinadas pueda cambiar el mundo. De hecho, esto hasta marchó siempre así. "
La huella ecológica es una medida de la presión que ejerce el hombre sobre la naturaleza. Es un instrumento que evalua la superficie productiva necesaria para una población para responder a su consumo de recursos y a sus necesidades de absorción de residuos. Es adquirido desde ahora que el desarrollo, tal como nosotros lo conocimos, no es "duradero" y que hay que tomar en consideración ahora el medio ambiente a todos los niveles, al lado del social y al lado del económico.
Parece cada vez más evidente que el PNB, este termómetro del "crecimiento" sobre el cual nuestros hombres políticos echan la vista remachado para medir la salud de nuestras naciones, no es un buen instrumento para medir la evolución hacia un mayor bienestar verdadero. Se limita a lo que es mensurable en términos monetarios, y no toma en consideración, entre otras cosas, la degradación de nuestros ecosistemas terrestres en respuesta a las poluciones diversas de aire, de agua o de la tierra: una marea negra, por ejemplo, crea la "riqueza" ya que, según la medida del PNB, necesita de gastar dinero para limpiar, descontaminar, restaurar …
El WWF propone que indicadores alternativos en el PNB colectivamente sean desarrollados y aceptados: publica así en su último informe " Planeta Vivo " una nueva medida del impacto del hombre sobre el planeta, desarrollado por investigadores y catedráticos de universidad: la huella ecológica.
- Definición de la huella ecológica:
La huella ecológica evalua la superficie total requerida para producir los recursos que utilizamos (alimento, trajes, bienes y servicios), para responder a nuestro consumo de energía y para abastecer el espacio necesario para nuestras infraestructuras (viviendas, caminos). El resultado pues directamente depende de nuestro modo de alimentarnos, de desplazarnos, de alojarnos …
Un francés, por ejemplo, necesita de cerca de 5,6 hectáreas de superficie biológicamente productiva (campos, bosques, melocotones) para llegar a sus necesidades: es su huella ecológica sobre el planeta. La huella ecológica de un Chino está de 1,5 hectáreas, y la de un habitante de Mozambique, de menos de 0,5 hectáreas. ¡ Un estadounidense, en cuanto a él, necesita de cerca de 10 hectáreas para asegurar este modo de vida qué " no es negociable ", para repetir la expresión de Jorge Bush! La huella ecológica de los países a altas rentas es 6 veces más ascendida por término medio que la de los países a rentas débiles.
Si se divide el conjunto de las superficies productivas del planeta por los 6 mil millones de habitantes que la pueblan, comprobamos que la Tierra pone en nuestra disposición 1,8 hectáreas por persona y esto, sin tener en cuenta el espacio que podría ser reservado para otras especies.
El modelo de vida que proponemos en los países del Sur a través de nuestros productos, nuestros medios de comunicación o nuestras publicidades, y al que están legítimamente en derecho a aspirar, no es compatible con los recursos del planeta: consideramos por ejemplo que si todos los Chinos posean un coche, habría que doblar la producción actual de petróleo … A un nivel global, la huella ecológica de la humanidad prácticamente dobló desde hace 40 años, y sobrepasó la capacidad biológica de la Tierra en el curso de los años 1970. La huella ecológica de la humanidad sobrepasa hoy las capacidades del planeta de cerca del 25 %.
Ponemos pues gravemente en peligro el bienestar de las generaciones futuras: estamos como un cuidado del hogar que hipotecaría su vivienda, un leñador que explotaría su bosque más allá de su capacidad de regeneración, o una empresa que sacaría de su capital para hacer frente a sus gastos. Pues es más que nunca urgente volver a un modo de vida que esté en equilibrio con las riquezas que nos ofrece la naturaleza. Todo esto es posible sólo si cada uno de nosotros se siente concernido y utiliza lo mejor posible los tres poderes que son los nuestros, el de nuestros votos, de nuestro consumo y de nuestras inversiones.
El modelo de vida que proponemos no es compatible con los recursos del planeta. Ponemos gravemente en peligro el bienestar de las generaciones futuras: estamos como un leñador que explotaría su bosque más allá de su capacidad de regeneración o una empresa que sacaría de su capital para hacer frente a sus gastos. Pues es más que nunca urgente volver a un modo de vida que esté en equilibrio con las riquezas que nos ofrece la naturaleza.
Todo esto es posible sólo si cada uno de nosotros se siente concernido y se inviste al diario: en nuestras compras, en nuestras casas, en nuestros jardines, en nuestros viajes, es posible actuar! " No dude para que un pequeño número de personas determinadas pueda cambiar el mundo. De hecho, esto hasta marchó siempre así. "
La huella ecológica es una medida de la presión que ejerce el hombre sobre la naturaleza. Es un instrumento que evalua la superficie productiva necesaria para una población para responder a su consumo de recursos y a sus necesidades de absorción de residuos. Es adquirido desde ahora que el desarrollo, tal como nosotros lo conocimos, no es "duradero" y que hay que tomar en consideración ahora el medio ambiente a todos los niveles, al lado del social y al lado del económico.
Parece cada vez más evidente que el PNB, este termómetro del "crecimiento" sobre el cual nuestros hombres políticos echan la vista remachado para medir la salud de nuestras naciones, no es un buen instrumento para medir la evolución hacia un mayor bienestar verdadero. Se limita a lo que es mensurable en términos monetarios, y no toma en consideración, entre otras cosas, la degradación de nuestros ecosistemas terrestres en respuesta a las poluciones diversas de aire, de agua o de la tierra: una marea negra, por ejemplo, crea la "riqueza" ya que, según la medida del PNB, necesita de gastar dinero para limpiar, descontaminar, restaurar …
El WWF propone que indicadores alternativos en el PNB colectivamente sean desarrollados y aceptados: publica así en su último informe " Planeta Vivo " una nueva medida del impacto del hombre sobre el planeta, desarrollado por investigadores y catedráticos de universidad: la huella ecológica.
- Definición de la huella ecológica:
La huella ecológica evalua la superficie total requerida para producir los recursos que utilizamos (alimento, trajes, bienes y servicios), para responder a nuestro consumo de energía y para abastecer el espacio necesario para nuestras infraestructuras (viviendas, caminos). El resultado pues directamente depende de nuestro modo de alimentarnos, de desplazarnos, de alojarnos …
Un francés, por ejemplo, necesita de cerca de 5,6 hectáreas de superficie biológicamente productiva (campos, bosques, melocotones) para llegar a sus necesidades: es su huella ecológica sobre el planeta. La huella ecológica de un Chino está de 1,5 hectáreas, y la de un habitante de Mozambique, de menos de 0,5 hectáreas. ¡ Un estadounidense, en cuanto a él, necesita de cerca de 10 hectáreas para asegurar este modo de vida qué " no es negociable ", para repetir la expresión de Jorge Bush! La huella ecológica de los países a altas rentas es 6 veces más ascendida por término medio que la de los países a rentas débiles.
Si se divide el conjunto de las superficies productivas del planeta por los 6 mil millones de habitantes que la pueblan, comprobamos que la Tierra pone en nuestra disposición 1,8 hectáreas por persona y esto, sin tener en cuenta el espacio que podría ser reservado para otras especies.
El modelo de vida que proponemos en los países del Sur a través de nuestros productos, nuestros medios de comunicación o nuestras publicidades, y al que están legítimamente en derecho a aspirar, no es compatible con los recursos del planeta: consideramos por ejemplo que si todos los Chinos posean un coche, habría que doblar la producción actual de petróleo … A un nivel global, la huella ecológica de la humanidad prácticamente dobló desde hace 40 años, y sobrepasó la capacidad biológica de la Tierra en el curso de los años 1970. La huella ecológica de la humanidad sobrepasa hoy las capacidades del planeta de cerca del 25 %.
Ponemos pues gravemente en peligro el bienestar de las generaciones futuras: estamos como un cuidado del hogar que hipotecaría su vivienda, un leñador que explotaría su bosque más allá de su capacidad de regeneración, o una empresa que sacaría de su capital para hacer frente a sus gastos. Pues es más que nunca urgente volver a un modo de vida que esté en equilibrio con las riquezas que nos ofrece la naturaleza. Todo esto es posible sólo si cada uno de nosotros se siente concernido y utiliza lo mejor posible los tres poderes que son los nuestros, el de nuestros votos, de nuestro consumo y de nuestras inversiones.
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